Volver a Noticias Publicado el Martes 7 marzo 2017 en la categoría Actualidad

Promover la igualdad de género desde el trabajo

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En el Día Internacional de la mujer, desde el sector corporativo vale la pena recordar la importancia de lograr la igualdad en todas las empresas. El lema de la fecha para este año es “Las mujeres en un mundo laboral en transformación: hacia un planeta 50-50 en 2030”. En 2015, líderes de todo el mundo adoptaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), colocando la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en una posición central de la Agenda 2030. El cumplimiento de estos objetivos pasa necesariamente por realizar el pleno potencial de las mujeres en el mundo laboral.

 

Numerosas experiencias ya están demostrando que cuando las compañías asumen el compromiso para trabajar en pos de reducir las brechas de género y promover la diversidad dentro de las organizaciones, consiguen tener un mayor entendimiento de los mercados, así como también mejores resultados en términos de clima laboral, sentido de pertenencia, motivación y satisfacción de los colaboradores y colaboradoras.

 

Uno de los principales desafíos a sortear es el fenómeno conocido como “techo de cristal”, un obstáculo que les impide a las mujeres avanzar hasta ocupar los puestos jerárquicos más elevados y cuyo resultado es la baja presencia de mujeres en los cargos más altos de la pirámide ocupacional –tanto a nivel mundial como en nuestro país-. Se lo denomina “de cristal” porque es invisible: se trata de una barrera que no cuenta con leyes ni códigos visibles que impongan a las mujeres un límite, sino que éste se observa al analizar el entramado de las carreras laborales de las mujeres.

 

Para prevenir estas limitaciones, desde el ámbito del trabajo debemos generar las condiciones para lograr una real equidad. Esto implica adoptar a la diversidad como estrategia empresarial, facilitar condiciones de flexibilidad para conciliar familia y trabajo, e implementar medidas de igualdad de oportunidades sumadas a acciones afirmativas y de transversalización de género. En este sentido, es indispensable trabajar en pos de impulsar un liderazgo, una cultura, políticas, prácticas y procesos que promuevan la igualdad en toda la empresa.